
Estos precios caen según la dinámica del mercado, y seguirán cayendo. Los vehículos eléctricos también están abaratándose en virtud a la salvaje competencia de empresa fabricantes entre oriente y occidente. Por lo tanto, el mundo sigue en camino de cumplir la predicción que el 50 % de las ventas de vehículos de pasajeros nuevos en todo el mundo serán eléctricos en 2031; pero, aunque es otro tema de estudio: La manera como se produce litio y otros elementos, también hace daño al medio ambiente. Los avances en energía solar y baterías son razones clave para el pico de emisiones. Debido a las ventas récord de vehículos eléctricos en China, la demanda de petróleo allí está disminuyendo mientras que las instalaciones solares están desplazando al carbón en el sector energético, allí. Los logros de China en la producción y exportación de tecnología limpia son positivos para la transición global, pero también enfrentan una reacción arancelaria y su consumo de hidrocarburos crece también. La protección total de todas las cadenas de suministro de tecnología limpia de producción nacional tiene un costo demasiado alto que corre el riesgo de retrasar significativamente el progreso en la descarbonización. Los responsables de las políticas deben lograr un equilibrio, muy difícil, entre la seguridad nacional, los objetivos económicos y las ambiciones del Acuerdo de París. Mientras tanto, la inversión en los sistemas de reciclaje de tecnología limpia y la digitalización/IA para la producción, transmisión y uso eficiente de la energía, son opciones que comienzan a ser utilizadas. La transición está teniendo dificultades con las tecnologías para descarbonizar sectores difíciles de electrificar, donde las fuerzas del mercado y las políticas no están afrontando los desafíos. El hidrógeno y la captura y almacenamiento de carbono (CCS) son indispensables para una transición alineada con el Acuerdo de París, o cualquier transición que resulte en un calentamiento cercano a los 2 °C. Muchos de los primeros proyectos comerciales de energía de hidrógeno han experimentado sobrecostos o se han detenido en medio de la incertidumbre de la aceptación del mercado. Aunque la dependencia de la energía a partir de fósiles pasará de largo el año 2050.

2. Deforestación
Desde finales de la era del hielo -hace 10000 años el planeta ha perdido una tercera 1/3 de sus bosques; dos (2) veces el área de los Estados Unidos (9,15 millones Km2), cultivos, ganado y uso de madera como combustible. La siguiente gráfica muestra la deforestación desde los años 1990 – 2015.
La deforestación es la pérdida de bosques provocada por actividades humanas como la efectos directos sobre clima, biodiversidad y ciclo del carbono, porque reduce la capacidad de los ecosistemas para absorber dióxido de carbono (CO2). Tiene que ver con una mayor conciencia ecológica de la sociedad humana respecto a la importancia de los bosques como sumideros naturales de dióxido de carbono (CO2), ecosistemas clave en la producción de oxígeno y santuarios de la biodiversidad. La deforestación degrada el terreno y lo hace vulnerable a inundaciones que arrastran la cobertura vegetal; provoca aumento de emisiones de gases de efecto invernadero, pérdida de biodiversidad en ecosistemas, alteración de los ciclos hidrológicos y climáticos, e incremento de riesgos naturales como incendios o inundaciones. Grandes áreas como la Amazonia, el Congo en África central o selvas de Borneo son más devastadas en la actualidad.
3. Contaminación a masas de suelo, aire y agua
Existen varios tipos de emisiones liberadas por la industria, transporte y procesos agrícolas que contaminan; además, no adecuado manejo de residuos, erupciones volcánicas e incendios forestales. Los tipos de contaminación son atmosférica, hídrica y suelo, con características y efectos diferentes. La contaminación al aire se produce por la emisión de gases tóxicos y particulado suspendido; al agua ocurre cuando se vierten desechos químicos, plásticos o aguas residuales sin tratamiento en ríos, lagos y mares; al suelo por uso excesivo de pesticidas, acumulación de basura, e infiltración de sustancias peligrosas. La contaminación, implica problemas al ambiente debido a estas emisiones causando efectos adversos en ecosistemas y salud humana. Este fenómeno se intensificó posteriormente a la revolución industrial y el siglo anterior se atenuó, aún más, debido a industrialización, urbanización y búsqueda de crecimiento económico. Las sociedades han evolucionado, también los métodos de producción y consumo, lo que implicó un aumento en generación de residuos y agotamiento de los recursos. Las consecuencias de la contaminación son graves, afectando el entorno cercano, clima global y biodiversidad. Actualmente se buscan e implementan estrategias para mitigar el daño ya hecho. Repensar lo hecho y lo que vamos a hacer es pensar en el futuro de las nuevas juventudes humanas, animales y componentes verde, aire y agua. Ante el desafío por contaminación, se deben estrategias reales para mitigar los impactos que hoy se observan en contra del verde, el agua, el aire y la salud animal y humana; implementar regulaciones de estricto cumplimiento que tienen que ver con conflictos de intereses/corrupción (4), más estrictas sobre las emisiones de la industria y los vehículos. Los gobiernos pueden establecer estándares de calidad del aire que limiten la liberación de contaminantes nocivos, al tiempo que promueven tecnologías más limpias y fuentes de energía renovables. Además, invertir en sistemas de transporte público puede reducir la dependencia de vehículos privados, disminuyendo así las emisiones relacionadas con el tráfico. Las campañas de concientización pública también desempeñan un papel crucial en la lucha contra la contaminación. Educar a las comunidades sobre las fuentes y los efectos de la contaminación empodera a las personas para tomar decisiones informadas sobre sus hábitos de consumo y prácticas de gestión de residuos. Fomentar las iniciativas de reciclaje y promover prácticas agrícolas sostenibles puede reducir significativamente la generación de residuos y minimizar el impacto ambiental. Asimismo, fomentar la colaboración entre gobiernos, empresas y organizaciones sin fines de lucro puede conducir a soluciones reales que aborden la contaminación en su origen, al tiempo que promueven el crecimiento económico.
4. Conflicto de Intereses/Economía mundial

El Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) de 2025 muestra que la corrupción es una grave amenaza en todo el mundo, aunque hubiere progresos contrarios. Los líderes deben actuar para combatir los abusos de poder y los factores que impulsan este declive, como el debilitamiento de controles y equilibrios democráticos y ataques a la sociedad civil independiente: No obstante, no deja de ser solo un enunciado respecto a las constantes investigaciones posteriores a modos de corrupción que terminan con aquellos líderes en la cárcel o libres. Lideres políticos, empresariales y organismos sin ánimo de lucro; resulta ser una falacia: palabras como democracia en contra de dictaduras. Las protestas anti gobierno en muchos países demuestran que sus poblaciones están aburridas con las cuentas de aquellos gobiernos; “contra la corrupción”: es el eslogan para seguir montados en el caballito del dinero fácil y engaño a sus electores. El IPC clasifica a 182 países y territorios de todo el mundo según sus niveles percibidos de corrupción en el sector público. Los resultados se presentan en una escala de 0 (altamente corrupto) a 100 (muy transparente); sin mencionar el sector privado de los diferentes renglones económicos. Muchos países han reducido estos niveles de corrupción a partir del año 2012, aunque otros siguen estancados. En Asia-Pacífico pocos países han mejorado desde 2012; no obstante, existen diferencias en esta región diversa, donde luchan contra la corrupción. Las élites bien conectadas, compran influencia política y muchas leyes no se aplican adecuadamente, la mayoría de los líderes de esta parte del mundo no están cumpliendo sus compromisos. En las Américas, años de inacción gubernamental frente a la corrupción han debilitado la democracia y permitido el crecimiento del crimen organizado, lo que ha tenido graves repercusiones para los derechos humanos y la seguridad. Europa del Este y Asia Central siguen siendo una de las regiones con peor desempeño, caracterizada por una impunidad generalizada ante la corrupción, impulsada por los intereses creados que dominan la mayoría de los gobiernos y sus instituciones. La debilidad democrática en gran parte del África subsahariana —a menudo acompañada de conflictos armados, inseguridad y una creciente agitación social— sigue socavando la gobernanza, la estabilidad económica y los esfuerzos de desarrollo. Los gobiernos de Oriente Medio y el norte de África siguen sin abordar la corrupción en el sector público, lo que refleja un compromiso inconsistente por parte de los líderes y la debilidad de las instituciones encargadas de exigir rendición de cuentas al poder. Las naciones de Europa Occidental ocupan nueve de los diez primeros puestos a nivel mundial en el Índice de Percepción de la Corrupción. Sin embargo, los esfuerzos anticorrupción se han estancado en gran medida en los últimos años, y la puntuación media de la región en dicho índice ha descendido más rápidamente que la de cualquier otra.2 Ahora bien:
¿Qué pasaría si a esta fecha paramos el uso de combustibles fósiles?
Si el mundo dejara repentinamente de utilizar hidrocarburos (combustibles fósiles como el petróleo, el carbón y el gas natural), la sociedad global se enfrentaría a un colapso inmediato, hambruna masiva y un fracaso económico. Los hidrocarburos hacen mucho más que impulsar motores; son la materia prima fundamental para producción moderna de alimentos, atención sanitaria, transporte y manufactura.
Alimentación y agricultura: Hambruna masiva: La agricultura moderna depende en gran medida de fertilizantes derivados de carbón, petróleo y gas natural, producidos mediante el proceso Haber-Bosch, que alimenta a miles de millones de personas; colapso logístico: Sin diésel ni gasolina para alimentar la maquinaria agrícola, tractores, camiones de carga y redes de transporte marítimo mundial, alimentos se echarían a perder sin ser cosechados ni distribuidos.
Transporte y cadenas de suministro: Paralización total: Aproximadamente el 90 % del transporte mundial depende de motores de combustión interna o de combustibles pesados derivados del petróleo. Aviones, buques de carga y camiones de larga distancia se detendrían al instante; deterioro de infraestructura: Las carreteras pavimentadas modernas dependen del asfalto, un subproducto pesado del petróleo; sin él, el mantenimiento a largo plazo de las redes viales se detendría.
Atención sanitaria y medicina: Escasez de suministros médicos: Los insumos médicos esenciales —como jeringas, bolsas para suero intravenoso, tubos quirúrgicos y guantes de goma— se fabrican a partir de plásticos y polímeros derivados del petróleo; colapso farmacéutico: Los productos petroquímicos actúan como estabilizadores, disolventes y sistemas de administración vitales en la fabricación de medicamentos que salvan vidas. Industria y materiales: Plásticos y tecnología: Casi todos los plásticos comerciales, cauchos sintéticos y componentes electrónicos dependen de materias primas derivadas de combustibles fósiles; fallo de la red eléctrica: Una gran parte de la generación mundial de electricidad depende de la quema de carbón y gas natural, lo que provocaría apagones generalizados.
La diferencia principal entre una transición energética gradual y una repentina radica en la velocidad de implementación y el impacto socioeconómico que generan. Mientras la primera busca un cambio planificado a largo plazo, la segunda ocurre de forma abrupta, generalmente impulsada por crisis o decisiones políticas drásticas.
Comparación de ambos enfoques:
| Característica | Transición Gradual | Transición Repentina |
| Plazos y ritmo | Planificada a décadas (ej. metas a 2030 o 2050). | Ocurre en pocos años o meses. |
| Infraestructura | Se construye y adapta la red eléctrica de forma progresiva. | Genera obsolescencia prematura y colapso de redes no preparadas. |
| Impacto económico | Permite amortizar inversiones en combustibles fósiles y planificar nuevos fondos. | Provoca pérdidas masivas de capital (“activos varados”) y volatilidad de precios. |
| Mercado laboral | Da tiempo para reciclar y capacitar a los trabajadores del sector fósil. | Destruye empleos tradicionales rápidamente, creando desempleo estructural. |
| Seguridad energética | Mantiene las plantas fósiles como respaldo mientras madura el almacenamiento renovable. | Riesgo alto de apagones y escasez por falta de tecnologías de respaldo listas. |
Enfoque Gradual -El camino planificado: Este modelo permite que las tecnologías renovables (solar, eólica, hidrógeno) maduren y bajen de precio a medida que los combustibles fósiles se retiran de la matriz de forma escalonada. Su gran ventaja es la estabilidad económica, aunque sus críticos señalan que un ritmo demasiado lento puede agravar la crisis climática.
Enfoque Repentino -El cambio por choque: Suele ser el resultado de prohibiciones drásticas, guerras que cortan el suministro (como la crisis del gas en Europa en 2022) o colapsos climáticos extremos. Aunque acelera la descarbonización, suele generar altos costos logísticos, inflación energética y resistencia social debido a la falta de preparación del sistema.
Las anteriores tablas son reales, aunque muestran la necesidad de esta energía respecto al equilibrio económico en el planeta tierra en virtud que AÚN las energías renovables, si bien se deben desarrollar, aquel desarrollo ha de ser paulatino. Todavía No son respuesta adecuada a la voracidad requerida y necesaria por su demanda. En anterior artículo de mi autoría mencionaba: “¿Qué pasaría si cierran las válvulas”5 : entonces vendrían las guerras civiles en cada país en pos de las preciadas gasolinas y derivados de la petroquímica.



Interrogantes
¿Las compañías de petróleo y gas deberían mantener sus compromisos climáticos independientemente de los movimientos del mercado, la nueva administración o cualquier otro cambio?, ¿Deberían las compañías de petróleo y gas utilizar una mayor parte de sus ganancias para facilitar una transición más rápida?, ¿Cómo comprometer a estas compañías con objetivos climáticos necesarios y ambiciosos?
5. Superpoblación indiscriminada/País
La población mundial continuará creciendo en los próximos años. Según las previsiones de la ONU, se espera que la población mundial continúe creciendo durante los próximos 50 o 60 años, alcanzando un máximo de aproximadamente 10.300 millones de personas a mediados de la década de 2080. Después de este pico, la cifra caerá a 10.200 millones de personas a finales de siglo. aquellos países con mayor incremento demográfico se localizan todos ellos en África, cuyas tasas de crecimiento superan el 2%, debido a la elevada natalidad registrada. Países como Sudán del Sur (4,7%), Níger (3,7%) y Angola (3,3%) son aquellos que registrarán mayor incremento poblacional.

El tamaño de la población país, edad media de sus habitantes y nivel de urbanización influirán en las emisiones de dióxido de carbono (CO2) durante las próximas décadas. Un crecimiento moderado puede significar una reducción en las emisiones y evitar aumento de la temperatura del globo; se observa la ralentización de crecimiento poblacional en países en desarrollo -occidente, y ayuda a menos emisiones en la medida que se detenga el crecimiento de las ciudades en cuanto al número de personas; el crecimiento de estas poblaciones implicará un aumento en un 25% de emisiones. Cada persona implica un gasto en energía, comida, servicios y búsqueda continua de mayores logros económicos. Igualmente, la tasa de muertes reduce en algún porcentaje aquellos consumos. La urbanización poseerá una importancia singular en varios países en vías de desarrollo, sobre todo China e India, mientras el envejecimiento será más determinante en los países industrializados»
«Un análisis más concienzudo de estas tendencias nos permitiría prever con más precisión la magnitud de las demandas futuras de energía y emisiones». «Mediante el estudio de las relaciones entre la dinámica de población y las emisiones de gases de efecto invernadero, esta investigación pionera aclara la manera en la que el comportamiento humano, las decisiones y los estilos de vida determinan el futuro del cambio climático.» Aquellos países que hoy tienen el mayor número de habitantes, de manera proporcional consumen más energía, y también sus poblaciones buscan salir de sus fronteras para obtener riqueza, mayores cantidades de comida y por tanto consumo energético mayor.