
Corriendo el año 2003 inició sus estudios en la fría capital boyancense, donde, gracias a su formación como normalista, pronto destacaría como una de las mejores estudiantes de su cohorte.
Un año después, la tenacidad para afrontar y vencer retos que le signaba su carta astral, la llevó a tomar la decisión de volver a presentarse a la UIS, donde en esta ocasión el viento sopló a su favor y así retornó a la tierrita e inició su nueva carrera.
“En los primeros semestres podría autocalificarme como la estudiante nerda. Todo era estudio y claro, para esta época se sumó un tema complicado cuando todo el sistema de salud pública comenzó a presentar grietas, a mi madre le quedó absolutamente imposible seguirme apoyando económicamente, por lo que gracias a mi excelente promedio logré conseguir el cupo a comedores y allí conozco de primera mano las dificultades de muchos estudiantes y empezó el bicho de la rebeldía a meterse en mi pensamiento.
Todo parecía converger. Las dificultades de la familia, las revueltas que empezaron a darse al interior de la universidad, la posibilidad de que derivado de la problemática nacional del sector salud, el gobernador Aguilar anunciara el inminente cierre del González Valencia y ahí florece la nueva Natalie”.
En un resumen bastante ligero de los hechos, el nombre de la chica de derecho que alzaba la voz por los estudiantes y los trabajadores del sector salud comenzó a visibilizarse. Es tiempo también para el amor y allí inicia una relación con Nasser Jalaff, un estudiante de medicina qué, junto con Salvador Rincón, liderarían y le darían forma a la conformación del grupo de estudiantes UIS que marcharían hasta Bogotá, en procura de hablar con el presidente Uribe y buscar una solución a la crisis del sector.
“Para financiar esta marcha se hicieron múltiples actividades. Vendíamos de todo entre los estudiantes y tanto por ser la novia de uno de los líderes visibles, como por ser quien más plata logró recoger para financiar la marcha, mi nombre comenzó a sonar y claro, además yo era la única mujer de un programa distinto al área de la salud que hizo parte de esta acción y allí inició lo que llegaría a engendrarse como mi postulación a la representación estudiantil ante el Consejo Superior de la Universidad”.
Primera mujer consejera
Tras lograr el objetivo de la marcha de salvar el hospital, donde se consiguió liquidar el antiguo Hospital González Valencia y crear el nuevo Hospital Universitario de Santander, el liderazgo de la estudiante de Derecho no se cuestionaba y es así como Salvador Rincón le sugiere presentarse como representante de los estudiantes ante Bienestar Universitario.
Las elecciones darían una gran sorpresa cuando Natalie prácticamente dobla en votos a los alcanzados por el candidato a ser representante ante el Consejo Superior. Una estrella brillaba con luz propia en el firmamento de liderazgo estudiantil.
Dos años después, el 31 de mayo de 2008, la Universidad convoca a un nuevo proceso electoral, en esta oportunidad, para escoger democráticamente el nombre de la persona que ocuparía un lugar en el Consejo Superior del ente universitario, en calidad de representante de los 17 mil estudiantes que, para esa fecha, cursaban sus estudios superiores en el principal claustro del oriente colombiano.
“Al momento de proponer mi nombre como candidata, se vivía una instancia compleja al interior de la universidad y existía cierta oposición de los grupos que podríamos calificar del ala radical, que insistían en que era necesaria una voz fuerte e impositiva, de manera que fui objeto de no pocos señalamientos, como decir que yo era una ‘tibia’ y que iba a terminar siendo parte de los hilos que desde la misma Presidencia de la República. Pretendían hundir muchos de los logros que el estudiantado había alcanzado a lo largo de la historia de la universidad”.

Evidentemente, la UIS atravesaba un complejo momento histórico enmarcado por permanentes protestas y acciones de los estudiantes contra lo que ellos manifestaban. Se trataba de un intento por darle un giro de poder a la derecha dentro del claustro universitario, por lo que el periodo como representante estudiantil de la joven estudiante de Derecho debió demostrar que lo estipulado por su carta natal era el verdadero espejo de su accionar, de manera que su signo solar Libra puso sobre la balanza las dos claras vertientes de su perfil: templanza y carácter, para hacer valer su representatividad y, al tiempo, una altísima capacidad de juicio y sensatez para escuchar y validar las voces institucionales.
“Lo que se dio al momento de esta elección fue un hecho que nos llevó a que tanto el gobernador de Santander en su calidad de presidente del Consejo Superior, para entonces Horacio Serpa Uribe, y yo en calidad de vocera del estudiantado, tomáramos la determinación de votar en blanco, pues se evidenció que la noche anterior, prácticamente, los demás miembros del Consejo Superior, a puerta cerrada y sin consultar con nosotros, coincidieron en votar a favor de la reelección del ingeniero Camacho Pico”.
Esta novedad hacía ver a la representante estudiantil, ante sus compañeros de mesa en el Consejo Superior, como vocera de los intereses del estudiantado, y dentro del grupo de los estudiantes, como permisiva al no haber generado una mayor reacción a esta situación anómala dentro de lo dictado por la normativa del ente universitario.
“Finalmente, y a pesar de las muchas dificultades que se debieron enfrentar en este caldeado ambiente, me queda la plena satisfacción de haber logrado importantes avances a favor de los estudiantes, como por ejemplo, que cerca del 60 % de los recursos girados por la Gobernación de Santander a la UIS tuvieran como objetivo la reducción en más del 50 % de los costos de las matrículas para los estudiantes de las sedes regionales, donde se concentraba la mayor inequidad en materia de capacidad económica para permitir el ingreso a la universidad a sectores mayoritariamente provenientes del sector rural”.
Esta historia que comenzó con una mirada desde la perspectiva astral, no podía terminar de manera distinta a subrayar que el hecho de que al momento de su nacimiento, el sol transitara por Libra y la luna por Leo, confirmaría que en su porvenir, sería la valentía a la hora de tomar decisiones la que marcaría muchos acontecimientos de su vida cotidiana, como en efecto, se pudo corroborar en estas breves líneas sobre esta destacada abogada de nuestra Universidad Industrial de Santander.